|
|
| :: Presentación |
 |
En el último tercio del siglo XIX ofreció Europa el sorprendente espectáculo de una sociedad industrial que avanzaba con prodigiosa rapidez en la consecución de progresos científicos no imaginados. El mundo todavía confiaba en que el hombre encontraría en el progreso la solución a sus problemas. Hoy, después de 2 grandes Guerras Mundiales estamos habituados a la polémica después de cada avance científico. Sólo un personaje ficticio como el Capitán Nemo es capaz de conocer la naturaleza del progreso y emplearlo en su justa medida, no como la gran panacea sino como una herramienta esencial para la sociedad humana.
|
|